
Cuando buscamos el origen de los títulos, tenemos que remontarnos a la época de Justiniano II en la Italia en el 700 DC, ahí se le dieron a los gobernadores el titulo de «Duque», esto con la finalidad de reconocer su valía, en otras palabras este es un reconocimiento legal que le asignaban los emperadores a sus allegados.
Sería precisamente durante el reinado de Justino II que tendría lugar el origen de los títulos nobiliarios. Según cuenta Maquiavelo en su célebre obra Historia de Florencia, Justino II reestructuró la organización política de Italia de manera tal que prescindió del clásico nombramiento de gobernadores (como se solía hacer en los tiempos de César Augusto).
Estos títulos otorgaban ciertos privilegios a quienes lo portaban, hasta en algunos niveles daban influencias políticas, facilidades para hacer negocios exento de impuestos, tenían poder de gobernar ciertos territorios en Nombre del monarca de turno, entre otras cosas.
En cambio los títulos académicos, son reconocimientos que son otorgados por las instituciones educativas, con la finalidad de hacer notar que está persona aprobó el programa de estudio cursado.
Buscando en otras fuentes también es considerado Una distinción por haber cursado de forma exitosa un programa arduo de estudios. En estos casos el egresado puede ejercer dicha profesión obtenida y le da ciertos privilegios por esta razón.
La palabra “Universidad” proviene del término Latino Universitas que significa conjunto completo de elementos (personas, objetos o ideas) integrantes de una colectividad o totalidad cualquiera
Ahora la pregunta ¿Un título es sinónimo de conocimiento?
El título más allá de un mero reconocimiento es una meta alcanzada, deriva del esfuerzo, empeño y disciplina de quién lo ostenta, también pueden ser sinónimo de constancia, la mayor importancia del mismo es las capacidades adquiridas durante ese periplo de estudios.
Todo ese conocimiento adquirido debería ser usado en pro de lo que se ejerce, con la mística necesaria para enaltecer los valores de la profesión, en ningún caso debe ser usado como forma de menosprecio hacia otros y menos aún para crear «CASTAS» en una lógica de sociedad piramidal dónde unos pocos tienen el derecho a estar por encima de los demás.
Todo esto porque el proceso de aprendizaje es continuo, o al menos debe ser así, entonces la titularidad dice qué deberías saber hacer o dirigir, más en ningún lado es sinónimo de sabiduría ….
Desde mi perspectiva lo más importante de todo sería QUE HACES CON TU TITULO, CUANTO AYUDAS Y LO MEJOR QUE USAS DEL CONOCIMIENTO ADQUIRIDO PARA MEJORAR LA VIDA DE OTROS.
El que no vive para servir, no sirve para vivir.
María Teresa de Calcuta
Por ello es importante que nos revisemos de cuando en cuando y coloquemos en una balanza todo lo que hemos hecho con los que sabemos, si el fiel se inclina hacia los demás, estamos en el camino correcto.
En la vida vas a encontrar 2 tipos de personas, una que siempre quiere tener la razón y esas mismas todo el tiempo sobrevaloran su existencia y la segunda quienes no quieren tener la razón sino compartirla, los segundos deberían multiplicarse por la vida, porque ellos si son necesarios…
En fin ¿Haz pensado que haces con lo que sabes?….
Kai Stenbjorn…

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