
CFC la alternativa del pasado que algunos añoran.
(Llámese CFC al R12, R11, R502, entre otros)
🧪Los CFC son químicamente estables y en concentraciones bajas rara vez reaccionan en el cuerpo, pero la inhalación de niveles elevados puede provocar irritación del tracto respiratorio con síntomas como tos, sibilancias y dificultad para respirar.
🛑 En exposiciones agudas más intensas se han documentado efectos cardiovasculares (arritmias, cambios en la frecuencia cardíaca), depresión del sistema nervioso central (mareos, dolor de cabeza) e incluso daño hepático, renal y pulmonar; en casos extremos la exposición puede ser letal.
💡Al degradarse en la atmósfera, los CFC generan subproductos tóxicos como cloroformo y fosgeno. La inhalación de estos compuestos agrava la irritación respiratoria, puede inducir lesión pulmonar severa y afecta el sistema nervioso central, mientras que exposiciones prolongadas en entornos laborales han estado asociadas a daños hepáticos, renales y neurológicos más graves.
🌍 El impacto más extendido de los CFC es indirecto: al agotar la capa de ozono estratosférico permiten que un mayor flujo de radiación UV-B alcance la superficie terrestre.
📢Esto eleva significativamente el riesgo de cáncer de piel (melanoma y no melanoma), cataratas oculares y suprime el sistema inmunitario, lo que puede traducirse en mayor incidencia de infecciones y menor eficacia de vacunas.📢
⚠️Estudios emergentes también vinculan la exposición crónica a CFC con alteraciones en la función reproductiva —modificación de niveles hormonales, problemas de fertilidad y efectos adversos en el desarrollo fetal— y con signos de neurotoxicidad (déficits de memoria, concentración e incluso síntomas parecidos al Parkinson) por estrés oxidativo e inflamación vascular⚠️
Hechos irrefutables:
🚦Entre 1957 y 1970, la capa de ozono se mantuvo estable; desde los años 80 empezó un descenso acusado, formándose cada primavera un agujero antártico impulsado por reacciones catalizadas a muy bajas temperaturas.
🌍 Los principales responsables son los clorofluorocarbonos (CFC), los halones y otros gases halogenados (HCFC, bromometanos), que al descomponerse en la estratosfera liberan átomos de cloro y bromo capaces de destruir hasta 100 000 moléculas de O₃ cada uno.
🚨Gracias al Protocolo de Montreal (1987) y sus sucesivas enmiendas, se frenó la emisión de estas sustancias, permitiendo una recuperación gradual. Se prevé que la capa vuelva a niveles pre-1980 entre 2050 y 2060 si se mantiene la tendencia actual.
🛑 Aun así, episodios extremos como el récord de adelgazamiento en el Ártico en 2020 y las emisiones de óxido nitroso (NOₓ) de origen agrícola muestran que el escudo sigue siendo vulnerable y exige vigilancia constante.
Está información a propósito del día INTERNACIONAL DE LA PRESERVACION DE LA CAPA DE Ozono … Felicidades a todos quienes luchan contra el daño ambiental.
Kai Stenbjorn
TECNIESPACIO

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